No sé qué tipo de trabajo tendrás, pero el nivel de vida que llevamos hoy en día, estrés, mucha carga de trabajo, falta de personal, puede llegar a ser agobiante y drenar nuestra energía en el día a día y dejarnos casi a cero para disfrutar luego de las cosas que son realmente importantes.
Si como yo, tienes un trabajo muy demandante, en todos los aspectos, mental, emocional y físicamente, puede ser que te quedes sin energía al volver a casa. Justo cuando puedes comenzar a disfrutar de tus ratos libres. ¿No te da rabia? Te aseguro que a mí sí.
En vez de llegar a casa y entrar en un círculo vicioso de quejarme por lo cansada que estoy, he decidido tomar acción y probar diversas tácticas que puedo implementar para, por lo menos, no sentir que he desaprovechado el día.
Primero: hacer ejercicio.
Nada más salir del trabajo, bien sea caminar o salir a correr, hacerlo de forma automática. A mí, me suele pasar, que si primero llego a casa, me echo en el sofá a descansar un rato, luego me cuesta tres veces más arrancar para salir a hacer deporte.
Lo que he comenzado a hacer es nada más salir del trabajo, en vez de coger el transporte público para volver a casa, camino unos 30-40 minutos y ya luego sí me subo en el autobús. Si un día he planificado que voy a salir a correr, sí cojo el transporte directamente, pero al llegar a casa me cambio y salgo en seguida, sin pensarlo, sin darle más vueltas.
Segundo: Alimentación saludable.
Muchas veces no nos damos ni cuenta, pero lo que ingerimos tiene mucho efecto en nuestra salud, nuestros niveles de energía y en nuestro estado físico. Tan solo haciendo pequeños cambios, que te lleven a una alimentación más sana, vas a notar los beneficios. Lo que me he dado cuenta es que no funciona si quieres cambiarlo todo de un día para otro. De a poco, elige un cambio a mejorar y hazlo durante 2-3 semanas, luego elige otro más y céntrate en ese durante otras semanas y así de a poco, vas acumulando nuevos cambios a mejor.
Tercero: Descansa, échate una siesta.
Por supuesto hay días que de verdad no puedes más, no pasa nada. Ponte el despertador y tírate en la cama o el sofá 30 minutos, 40 como mucho. Menos tiempo, te parecerá nada. Más tiempo, te levantarás con ganas de haber dormido más y la sensación de no haber descansado nada. Seguro que ya te ha pasado algo parecido. Eso sí, deja el móvil de lado. Céntrate en descansar, o meditar si lo prefieres.
Cuarto: Hobby.
Búscate alguno nuevo o saca del baúl de los recuerdos algún hobby que te entusiasme. Algo que te motive para llegar a casa y ponerte a ello. Tendrás tantas ganas de llegar a casa para dedicarle tiempo a eso que tanto te gusta, que te olvidarás del cansancio en seguida.